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viernes, 19 de agosto de 2011

El huevo de la serpiente

  
   Hace años, Bergman (el genial) rodó una película donde mostraba los preliminares a la llegada del horror y la simiente que lo provocaría. No he podido evitar evocar esta película, y sobre todo su título, después de ver la lamentable actuación del Real Madrid en el Camp Nou, jugadores y entrenador.

   Es evidente que Mourinho vive traumatizado con el Barça y en parte se entiende, ya que no puede ganarlo incluso cuando el Real Madrid juega mejor. Los traumas de Mourinho son peligrosos, porque es un tío listo y poderoso y ese tipo de elementos cuando se desquician siembran el caos.

   Hay, sin duda, en el Real Madrid un huevón. Se llama Florentino Pérez y le faltan narices para imponer señorío en un club de la categoría social y deportiva a que su equipo pretende aspirar.

   La serpiente es Mourinho y va esparciendo sus huevos allí por donde pasa. Llegará un tiempo es que esos huevos eclosionaran y nacerá la serpiente del odio, que arrasará la imprescindible armonía que debe residir entre dos clubs tan grandes y poderosos, implicando a todo aquel cercano a ellos.

   Si el huevón deja de serlo podrá cortar los huevos a su serpiente, y una vez estéril, evitará esa siembra perversa, para que el sentido común imponga la cordura y la concordia en esos dos equipos que contemplan tantos millones de seguidores, entre ellos futuros hombres.

jueves, 18 de agosto de 2011

Mis infiernos interiores (Una asesinada me persigue)

   “Una vulgar noche de sábado acabó contigo. Moriste…”

Así comienza James Ellroy su proceso de catarsis en ese descenso a sus infiernos interiores. Lo hace en “Mis rincones oscuros”.

James Ellroy padeció, a la edad de 10 años, el tremendo trauma de que su madre fuera asesinada. En ese momento él no lo supo y tuvo que esperar demasiados años para ser consciente de ello. Lo que representaría ese suceso en su vida.

Ellroy estructura sus recuerdos en cuatro partes.

 1) Dedicada a relatar el asesinato de su madre.
  2) Cuenta sus experiencias y vivencias en su niñez/juventud.
  3) Presenta al antiguo sheriff de Homicidios que le ayudará a intentar encontrar al asesino.
  4) Su madre.
 El estilo del libro es directo, descarnado, sin concesiones a la emotividad y ausente de florituras que intenten moldear las palabras. Pocas veces he asistido a la lectura de un texto tan puro y tan sincero. La cantidad de información que Ellroy da es incesante, hasta apabullarnos y desbordar nuestra capacidad de asimilar tantos nombres y datos. Ellroy necesita hablar y contar muchas cosas, como tantas estuvo buscando incansable, en la tierra y en el tiempo. Deja fluir su testimonio de manera directa, sin pretender que asimilemos todo cuánto nos dice. Simplemente desea que le leamos.

La intensa búsqueda de un posible asesino, que quizás no lo fue, no deja de ser la excusa para el reencuentro, más allá de la vida, de un hijo que vivió la imagen de su madre deformada y que ha necesitado del exorcismo del tiempo y los recuerdos para poder acercarse a ella. Seguro que porque tanto la quiso, sin duda porque tanto la necesitó.

Son impresionantes las frases dedicadas a su madre, al principio de cada capítulo y en el epílogo. La intensidad de lo que expresan y su simplicidad indican un amor en estado puro, y una necesidad insoportable de comunicación.

Ahí quedan para que cualquiera que se acerque a ellas quede tan impresionado como aún permanezco yo.

La pelirroja
Una vulgar noche de sábado acabó contigo. Moriste de manera estúpida y violenta, y no tuviste los medios para defender tu vida.
Tu huida a la seguridad fue un breve respiro. Me llevaste a tu escondite como un amuleto de la buena suerte. Te fallé como talismán; por eso, ahora me presento como tu testigo.
Tu muerte define mi vida. Quiero encontrar el amor que nunca tuvimos y explicarlo en tu nombre.
Quiero hacer públicos tus secretos. Quiero borrar la distancia que nos separa.
Quiero darte aliento.

El chico de la foto
Engañaste a la gente. Te entregaste en pequeñas dosis y te reinventaste a voluntad. Tus movimientos reservados anularon los medios para marcar tu muerte con la venganza.
Creí conocerte. Viví mi odio infantil como un conocimiento íntimo. Nunca te lloré. Agredí tu recuerdo.
Tú exhibiste una rectitud espartana. Los sábados por la noche, la olvidabas. Tus breves reconciliaciones te condujeron al caos.
No quiero definirte así. No quiero revelar tus secretos de una manera tan vulgar. Quiero saber dónde enterraste tu amor.

Stoner
Tú eras un fantasma. Te encontré en las sombras y tendí las manos hacia ti de muchas y terribles maneras. Tú no me censuraste. Soportaste mis ataques y dejaste que me castigara a mí mismo.
Tú me hiciste. Tú me formaste. Me diste una presencia fantasmal que brutalizar. Nunca me pregunté cómo rondabas fantasmagóricamente a los demás. Nunca me cuestioné el que poseyera tu espíritu.
No quería compartir mi derecho sobre ti. Te rehíce de manera depravada y te encerré bajo llave donde otros no pudieran tocarte. No sabía que el simple egoísmo invalidaba todas mis exigencias sobre ti.
Vives fuera de mí. Vives en lo pensamientos enterrados de desconocidos. Vives mediante tu fuerza de voluntad para esconderte y fingir. Vives gracias a tu fuerza de voluntad para evitarme.
Estoy decidido a encontrarte. Sé que no puedo hacerlo solo.

Geneva Hilliker
Estás a punto de huir. Tienes de tu parte el tiempo y el sigilo. El tiempo favorece a los que huyen. Sus pasos desaparecen. No se sabe cómo se esconden hasta que ya han desaparecido.
No quieres que yo lo sepa. El propósito de tu vida secreta era evitar la entrada de ciertos hombres. Huiste de los hombres y hacia los hombres y te quedaste en nada. Tenías la astucia del fugitivo y su camuflaje. Tu pasión de fugitiva te mató.
No puedes huir de mí. Yo he escapado de ti demasiado tiempo. Es aquí donde fuerzo una competición entre fugitivos.
Ahora es nuestro tiempo.

(Final)
Ahora estoy contigo. Huyes, te escondes y te encuentro. Tus secretos no estaban seguros conmigo. Te has ganado mi devoción. El precio que has pagado ha sido verte expuesta públicamente.
Te he robado la tumba. Te he revelado. Te he mostrado en momentos vergonzosos. He aprendido cosas de ti. Todo lo que he aprendido ha hecho que te ame más profundamente.
Aprenderé más cosas. Seguiré tus pasos e invadiré tu tiempo perdido. Dejaré al desnudo tus mentiras. Reescribiré tu historia y mientras tus viejos secretos estallan revisaré mis juicios. Lo justificaré todo en nombre de la vida obsesiva que me diste.
No oigo tu voz. Te huelo y percibo tu aliento. Te siento. Te rozas contra mí. Te has ido y quiero más de ti.